Poesías de la Tierra del Pan
FANTASMAS DEL PASADO
Le llegó una carta del pasado,
con años de retraso, un olvido
del servicio de correos, pero ¡qué error!
allí le hablaba de su amor perpetuo,
de que regresaría, de esperarle.
Ella entonces era su sombra, dos en uno,
un amor que le arrancó la guerra
y soñaban con volver a unirse,
pero él nunca volvió.
Dijeron que desapareció,
un daño más de aquella vil contienda;
mataron el corazón de aquella niña
que se convirtió en mujer a fuerza de luto,
llanto y un vivir sin alma.
Años después el muchacho ya hecho hombre
regresó a la aldea y la vio aquel día
con dos niños bajo el brazo;
se quedó mudo, helado el corazón,
y, sin fuerzas, huyó del pueblo.
Se disipó su rastro que ya estaba perdido
hasta que un día, un rumor, un contacto
mencionó su nombre en un periódico,
y ella, diario en mano, enmudeció un momento
y luego siguió viviendo,
porque sabía de sobra que los fantasmas no existen.
Mª Soledad Martín Turiño