Poesías de la Tierra del Pan


¿DÓNDE SE HA PERDIDO CASTRONUEVO?


¿Dónde se ha perdido mi pueblo?
¿está, quizá, entre la espesura del maizal
que tiñe los campos de verde,
encubierto entre el áureo cereal,
encerrado en las entrañas de la villa
para desentrañar sus múltiples tesoros,
o tal vez descanse a las afueras,
escondido en el camposanto, ya otro pueblo,
donde reposan mis gentes y todos mis ancestros?

Castronuevo ya no es lo que fue un día,
y con él se han mudado mis recuerdos;
¿dónde están las gentes, los rebaños
de ovejas que surcaban el pueblo?
¿dónde se ubica el herrero, la fragua,
o los vecinos que allí se juntaban
a charlar mientras arreglaban sus aperos?

Desapareció mi pueblo, ahora es otro
habitado por personas extrañas, tanto
que a veces pienso que me he equivocado de pueblo;
pero no, porque veo el río, la torre de la iglesia,
el frontón, la laguna, lo que fueron las escuelas
y allá, a las afueras, el cementerio;
así que colijo que es mi viejo Castronuevo.

Viejo ya, diferente a aquel de antes
que cobijó mis primeros sueños.
Ya no siento nada al visitarlo, y me duele
haber perdido con aquellos que se fueron
tanto amor y nostalgia por el pueblo.

Así, como se apaga lentamente la llama
de una vela al transcurrir las horas,
se extinguió mi ilusión por estas tierras
que eran mías, de los míos, de los nuestros.

Y regreso como en un viejo rito, casi obligado,
para comprobar la añoranza por mi pueblo,
esa que acompañó las largas horas de mi exilio,
las que me dieron fuerza para seguir, pensando
que regresaría de nuevo; sin embargo
solo es tristeza y desconsuelo lo que siento.

Mª Soledad Martín Turiño