SARCASMO

¡Ironías de la vida!
Me ignoras, te vas y te echo de menos,
eres cruel y añoro tus palabras
o los silencios que me conminan a la soledad.
Sueños, ¡siempre soñando!
que tal vez un día regreses para siempre,
puede que cerca aunque no a mi lado,
pero al menos te veré algún día
o recibirás mi visita quizá indeseada.
“Destensa la cuerda, suelta el lastre”
me dijo alguien a quien amé un día,
pero ¿cómo destensar sin producir desgarro,
cómo soltar un lastre tejido de amor
sin sentir el alma vacía
y en mil pedazos roto el corazón?


Mª Soledad Martín Turiño