IMAGEN EN SEPIA

Hermoso documento, bella imagen
que me regalas en esta mañana:
un grupo de niños en la iglesia del pueblo
vestidos de blanco y los padres de gala,
participan de una primera comunión
con gesto grave, serios, circunspectos.

Las niñas etéreas entre tules níveos,
recogidos en moños sus cabellos lacios,
los niños son hoy todos almirantes
en un pueblo estepario, ¡curiosa paradoja!
y la iglesia entera se viste de blanco.

Tras la ceremonia llegan los festejos:
convite en las casas de platos preparados
por las madres la víspera y que ahora se exponen
en mesas corridas con finos manteles,
los niños presiden en la cabecera,
impecable el traje o los vestiditos
que cuidan no manchar, so pena de castigo.

En la tarde al cura, al maestro o al pariente
llevarán ricos dulces y un recordatorio
que ellos agradecen a cambio de unos duros
a engordar la hucha de cerdito de barro.

Así son las costumbres, los ritos y los ágapes
o, al menos, así fueron tal como recuerdo,
porque esta dulce imagen en sepia de una fecha
que llegó hasta mis manos para avivar la nostalgia,
me trae a la memoria los ecos de un suspiro,
los gozos y las sombras, la ilusión y el pasado
que hoy se aúnan con gracia dándose la mano.

Mª Soledad Martín Turiño